Tafí del Valle es uno de los ocho pueblos argentinos que competirán a nivel global en los Best Tourism Villages 2026, la distinción máxima otorgada por ONU Turismo. Pasó la primera prueba frente a 56 propuestas de 19 provincias. Ahora la competencia se amplia a 600 localidades de distintas partes del planeta, ciudades con no más de 14.000 habitantes. “Estamos en el radar internacional, luego de pasar el primer filtro y esperanzados de que hagamos un buen papel a nivel global”, dice a LA GACETA Domingo Amaya, presidente del Ente Tucumán Turismo. A partir de la nominación, ¿qué camino debe recorrer Tafí del Valle para competir mundialmente? Hasta diciembre, mes en el que se conoce al ganador, llegarán veedores internacionales para constatar en los Valles las características de la ciudad postulada, tanto en lo que hace a la tradición, a las costumbres, la naturaleza como a los servicios que ofrece al visitante. La provincia potenciará la visibilidad del destino turístico y afianzará algunos proyectos para que, en el corto y en el mediano plazo, agregue valor a las bellezas naturales. Probablemente, la Argentina sea sede de la votación mundial, ya que el secretario de Turismo de la Nación, Daniel Scioli, la postuló en el marco de la 176° Asamblea del Consejo Federal de Turismo que se hizo en Mendoza.

Tafí del Valle fue nominado entre los mejores pueblos turísticos del mundo

La identidad de los pueblos no sólo está dada por su cultura o por su raigambre en ciertos lugares. También por los productos. En el caso tucumano, el Valle de Tafí ofrece distintas alternativas que invitan a conjugar el paisaje de la zona con la producción. De allí la iniciativa del Ente Tucumán Turismo de impulsar una nueva propuesta: la Ruta del Vino de Altura conjugada con la tradición quesera tafinista.

SABORES LOCALES. Los vinos forman parte de la propuesta turística.

El Queso Tafí se convirtió en el primer lácteo de Argentina en obtener la Indicación Geográfica, reforzando su autenticidad y su profundo vínculo con el territorio. El nuevo producto turístico “Queso y Vino: Sabores con Altura” invita a vivir una experiencia auténtica, sensorial e inmersiva a través de un circuito estructurado que conecta la producción local con la historia y el paisaje, indica Amaya. ¿En qué consiste?

Primer Tramo: El Origen del Queso y la Huella Jesuita en Tafí: Tradición quesera e historia viva en Tafí del Valle

El recorrido inicia conectando de manera directa con el trabajo diario de los establecimientos productores de queso de Tafí del Valle, donde se conoce la cadena de valor completa:

• Estancia Las Carreras. Allí, los visitantes experimentan el proceso de elaboración integral. La experiencia abarca desde las etapas iniciales de la cría y cuidado del ganado lechero en las pasturas del valle, pasando por las rutinas de ordeñe, hasta las técnicas tradicionales de producción en su fábrica. Durante las visitas guiadas que organiza la estancia, los turistas conocen los secretos del hilado, el prensado en moldes tradicionales y las distintas variedades de queso que producen (frescos, semiduros y saborizados), culminando con degustaciones guiadas.

Recuerdos fotográficos: 1921. El primer vuelo a Tafí del Valle

• Tambo La Sofía. Un espacio que conjuga la calidez familiar con el rigor artesanal. Aquí el guiado lleva al viajero a descubrir el día a día del tambo, mostrando el manejo sustentable del ganado y la importancia de la alimentación del animal en la calidad final de la leche. El establecimiento abre sus puertas para mostrar cómo la fermentación natural le otorga la consistencia y el sabor característico a sus quesos tafinistos.

• Estancia Los Cuartos. En esta parada, los viajeros vivencian su “Museo experiencia”. A través de un recorrido inmersivo por el imponente casco histórico de la estancia, se explora la vida cotidiana de las familias pioneras del valle, su historia y la forma estrecha en que el desarrollo de esta propiedad estuvo -y está- vinculada a la producción de queso tradicional.

DE PURA CEPA. Las bodegas explicarán a los viajeros todo el proceso.

• Museo Jesuítico de La Banda (Estancia Jesuítica). El broche histórico de Tafí se sitúa en este complejo patrimonial que data del siglo XVIII. Los visitantes realizan un recorrido para conocer el museo y, principalmente, su sala denominada “Fábrica de Quesos”. En este espacio arqueológico, se desentrañan las técnicas de fabricación del queso tipo manchego que fueron enseñadas por los jesuitas a los habitantes originarios del valle hacia 1718, marcando el punto de partida de la identidad gastronómica tucumana.

Nay, la cóndor andino que logró recuperarse y volvió a volar libre en Tafí del Valle

Segundo Tramo: El Encuentro con el Vino de Altura y el Maridaje Perfecto

Tras adentrarse en los secretos del queso tafinisto, el recorrido continúa ascendiendo por la ruta 307 y atravesando el imponente Abra del Infiernillo para conectar con la Ruta del Vino de Altura en el Valle Calchaquí tucumano. Esta ruta turística reúne a 14 bodegas y fincas tucumanas, distribuidas en localidades como Amaicha del Valle, Colalao del Valle, y El Bañado, abarcando desde pequeños productores artesanales y bodegas comunitarias (como Los Amaichas) hasta emprendimientos industrializados de proyección internacional. Al estar situados a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, estos viñedos crecen bajo condiciones climáticas únicas (gran amplitud térmica, suelos permeables y cielos diáfanos), dando vida a vinos de una intensidad, estructura y carácter excepcionales.

Orgullo tucumano: Tafí del Valle compite para ser uno de los mejores pueblos turísticos del mundo

La idea central de este tramo es lograr el maridaje perfecto entre quesos y vinos tucumanos, fundamentado en las siguientes acciones, según describe la vicepresidenta el ente, Inés Frías Silva:

• Alianza comercial y venta cruzada. Se promueve una articulación comercial real donde las estancias productoras de quesos y las bodegas generen puntos de venta recíprocos. Esto permite que el turista pueda adquirir y degustar ambos productos de manera integrada en cualquier punto del recorrido.

AUTENTICIDAD. Los quesos tienen el sello de Indicación Geográfica.

• Catas de Identidad en territorio. Las bodegas y estancias ofrecerán degustaciones guiadas diseñadas de forma conjunta. En ellas, los visitantes experimentarán cómo los distintos estadios de maduración del Queso Tafí (con su reciente sello de Identificación Geográfica) encuentran su equilibrio exacto y se potencian al encontrarse con las notas y la estructura de los vinos de altura tucumanos.

• Capacitación cruzada. El personal de los viñedos se instruirá en el universo de los lácteos tradicionales, mientras que los equipos de las estancias incorporarán conocimientos sobre vitivinicultura, logrando que el relato que une a ambos productos bajo una misma herencia histórica llegue al turista con la máxima calidad y cohesión.

Esta acción se desarrollará en dos etapas. Durante las vacaciones de invierno se harán pruebas pilotos, para que llegando al verano se complete la experiencia gastronómica y vitivinícola.